Una copa de vino blanco

 De tanto amores embriagantes ya me emborraché

Uno tras otro, shot tras shot

Se me pasaron las noches perdiendo la cabeza.

Me levanté mil veces al día siguiente sin saber qué fue lo que pasó

Con la cabeza revuelta de pasión y dolor

Con sabor amargo en la boca, un sabor entre derrota y resaca.

De esos amores de copas pequeñas y tragos amargos que emborrachan yo ya me cansé

Y quiero cambiar la botella de aguardiente por una de vino blanco, vino blanco y frío.

Qué tal una botella, que nos bebamos copa a copa, mientras hablamos, mientras reímos, mientras disfrutamos.

Qué tal una botella, que nos sepa a gloria, que nos permita conocernos, que nos acompañe a disfrutarnos, que nos permita querernos.

Qué tal una botella que nos haga pensar  que estamos bien, que estemos mejor.

Qué tal una botella que no nos cause tanta resaca...


Porque lo siento caballeros, pero yo ya no me quiero emborrachar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volví a ver el amanecer

A la tristeza

Carta de reconciliación