Del era al ser
Los que me conocen de verdad saben que soy una persona que en realidad se preocupa por saber quién soy. Me analizo, me reviso, me observo, me doy palo y me idolatro, siempre en una búsqueda constante de mi propia verdad. Esa manía me ha llevado a conocerme bien, a mostrarme como soy y a entender que pese a mi espíritu aventurero y la tuerca que se me perdió por ahí, a veces el cambio me cuesta , pero como soy consciente de ello, he aprendido a entenderlo e incluso a preverlo, porque es algo que siempre va a suceder y no tengo más remedio que afrontarlo. Y es que los cambios externos suceden todo el tiempo. Es apenas natural, en un mundo en el que cada ser representa un universo completamente diferente. Este año, por ejemplo, mi vida cambió por muchas circunstancias: cambié de trabajo, dejé de ser el bebé consentido al decidir irme de la casa de mi mamá y conocí personas increíbles. Todo fue positivo (afortunadamente) y llegué a ese punto en el que uno se puede sentar tranq...