Volví a ver el amanecer
El 28 y el 29 de diciembre, fueron los días en los que realmente sentí que toqué fondo, y lo único que pude hacer fue escribir. Después de eso, pedir ayuda no fue necesario, porque mi familia y mis amigos se pusieron al tanto, y se han encargado de rodearme con su amor para ayudarme a ponerle un nuevo color a este capítulo de mi vida y de alguna manera salir de ese lapso de depresión. Hoy, un par de semanas después, me siento honrado y agradecido al poder decir que escribir me salvó la vida , una vez más. Además varias personas se han comunicado conmigo, algunas para agradecerme por expresarme y poner sobre la mesa un tema del que nadie habla, otras simplemente para empatizar, y algunas otras para contarme que se sienten igual, y que no saben qué hacer. Eso inevitablemente me hace cuestionarme, porque me da mucha tristeza ver que hay quienes que tal vez no son tan afortunadas como yo, porque no saben que están deprimidas, porque no saben cómo pedir ayuda, o porque simplemente est...