Un año después de Paris
Siempre pensé que los gatos no eran lo mío. Debido a mi naturaleza extrovertida y sociable, me convertí desde muy pequeño en un amante de los perros, y me dedique a conocer sobre las diferentes razas, a leer sobre su comportamiento y a criar un par, como Tana y Dona por ejemplo, dos enanitas de narices húmedas, que llegaron a mi vida para llenarme el corazón de alegría y amor incondicional. Desafortunadamente Tana ya no está, y aún, después de unos meses, se me corta la voz al hablar del tema porque en definitiva, nada logra llenar ese vació tan inmenso que deja su pequeña ausencia. Creo que los perros no son como los hijos, ellos son más bien como angelitos. Por pasar tanto tiempo junto a los perros, pensaba que los gatos simplemente no me interesaban. Demasiado egoístas, independientes, aburridos para mi gusto. Me parecían animales hermosos, pero ciertamente, no tenía ni idea sobre ellos. El 19 de marzo del año anterior (2014), una persona muy especial, que entre otras...