Carta a un enano



Juanfe es desde antes de nacer, uno de los regalos más lindos que me ha podido dar la vida. Cuando supe de su llegada al mundo, lo defendí, lo quise, lo espere y anhelé que creciera junto a mí, que me amara de la misma forma y me permitiera el lujo de disfrutar ser su tío. Hoy Juanfe cumple 15 años, y poquito a poco, se va convirtiendo en todo un hombre.


Y es que ese soy yo, el diferente de la familia, el melancólico, el romántico, el loco, el soñador, el que une y desune, el que regaña y da palo y se esconde para que no lo regañen. Yo soy el hijo, el hermano, el tío, pero sobre cualquier cosa el amigo. El que ama, el que quiere lo mejor para esas tres personas que son mi vida entera. Por eso y por todo, hoy, con la melancolía a flor de piel, le escribo a mi amado Juanfe.


Son apenas ocho años de diferencia, y es tanto lo que a ambos nos queda por vivir, que quisiera poder hacer un manual de la vida, para que siempre lo llevara con usted, para que lo leyera y lo viviera paso a paso. Y es que la juventud es tan linda y tan horrible, tan llena de incertidumbres, tan feliz, tan acelerada, que a uno se le va rápido. Cuando menos piensa, uno abre los ojos y ya se ha convertido en un adulto, y surgen un montón de preguntas, la que en mi caso siempre pesa es ¿esto o aquello me hace feliz? Y eso, es lo que más deseo en este momento para usted, que aprenda a entender lo que implica esa pregunta.


Vienen muchas cosas, a un ritmo muy acelerado. Amigos, amores, desamores, gente que va y viene, fiestas, viajes, comidas, errores, triunfos, goles, lesiones, enfermedades, victorias, sonrisas, alegrías, pero si hay algo que siempre permanece, ahí donde uno lo encontró, es la familia. Esa es la única cosa en la vida a la que uno debe aferrarse, porque es una piedra fuerte que nada destruye. Y eso le doy, amor.


Lo más importante de aquí en adelante es que logre entender y aceptar todas y cada una de las lecciones que la vida le pone frente a sus ojos. Sea muy feliz y tenga siempre muy presente cada una de las enseñanzas y valores que nosotros como familia y la gente que lo ama le ha ofrecido. Nació para ser un hombre de bien y mi felicidad más grande será verlo siempre muy feliz con esa sonrisa intacta.



Porque es mi sobrino, mi amigo, mi corazón mi vida entera, le deseo un MUY FELIZ CUMPLEAÑOS. Aproveche todo lo que se viene y tenga presente que tiene a su lado un tío que más allá de ser un cantaletoso, es un hombre que va a estar siempre con y para usted. Lo amo con todas las fuerzas de mi corazón y siempre siempre será mi enano.

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