Mi amigo Jonas





Mi amigo Jonas hoy está cumpliendo años y bueno, claro que es un día normal, exactamente todo lo contrario a lo que es él. Son ya más que un par de años diciendo la misma frase en cada cumpleaños, haciendo locuras, bebiendo, bailando, pasándola bien y aunque todo eso nos encantaba, hoy las cosas son diferentes. Hoy tengo el criterio para saber distinguir a quién se le puede y se le debe llamar amigo, a quién regalarle este tipo de cosas y a quién no. Y de seguro, conociéndome como me conoce (y sabiendo que no tengo un puto peso), entenderá que esta es una gran muestra de afecto de mí para él. No podría hacer menos en un día en el que se conmemora su gran presencia en este mundo.

Jonas John es una de esas personas que lleva tiempo y trabajo conocer. Porque a la mayoría de la gente le cae muy mal al principio porque sí, efectivamente, a veces es un poco tosco, rabón, creído, aparentemente prepotente y demasiado sexual y extrovertido. Sin embargo él sabe muy bien cómo ponerse máscaras y esas son solo algunas de todo el montón que un ser humano se puede poner. Lo real, lo cierto, es que es un hombre fuerte, que ha sido forjado por la vida y que ha aprendido a entender que su corazón, su afecto, es algo que se gana y que no se anda vendiendo por ahí en cualquier esquina. Claro, tiene un montón de cosas que me sacan de quicio, pero es más lo que amo de su forma de ser, actuar y estar presente en mi gran universo.

Cuando nos conocimos éramos bastante jóvenes, bastante superfluos, bastante aparentes, bastante feos (jajajaja) y sin darnos cuenta hemos crecido un montón, juntos. Ya no usamos esqueletos, ni “ombligueras”, ni peinados “edsoticos”, ni sufrimos por los amores de la semana, ni nos enloquecemos cada vez que salimos a un bar. Ahora preferimos viajar, comer, salir con Mara, hablar, compartir secretos y eso es algo que realmente tiene mucho valor para mí. Se trata de poder crecer junto a alguien, de ser testigo de sus triunfos y sentir sus felicidades como propias. Aquí entre nos, debo declarar mi admiración por Jonas, porque ha logrado cerrar muchas bocas, demostrándole a unos cuantos que si se puede.

Antes de ser amigos fuimos cómplices y ese lazo, dado por nuestro sentido del humor, por nuestro signo del zodiaco, por nuestra efusividad, por el ciclo que hemos recorrido juntos, cada vez se hace más fuerte. Y es que en serio, es muy rico saber que existe una persona en el planeta a la que le puedes contar las cosas más absurdas y retorcidas sin sentirte acusado o juzgado. Además, creo tanto en él que me atrevería a irme a un lugar desconocido a sobrevivir en su compañía; si eso llegase a suceder, sería un verdadero honor.
Confío en Jonas, creo en Jonas, adoro a Jonas y quiero a Jonas por mucho tiempo más. Así que por todo eso, declaro que este sea no sólo un día, sino el comienzo del resto de una vida entera llena de felicidad, alegría, proyectos, sueños hechos realidad, amor, amistad, sabores, olores, colores, orgasmos, sonrisas, caricias, caídas, levantadas y más, mucho más de todo. Feliz Cumpleaños ñeñeeeeee (GRITA).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volví a ver el amanecer

A la tristeza

Carta de reconciliación