Yo no sé



Yo no sé nada de química, pero la siento entre los dos. Yo no sé hablar muy bien inglés pero me esfuerzo por entenderlo. Yo no sé mucho de los  sanos hábitos alimenticios, pero sé que no debo engordar más. Yo no sé cómo cocinar pero sé que algún día aprenderé y lo haré delicioso. Yo no sé quedarme callado mientras veo una película pero al menos intento  hacer buenos apuntes. Yo no sé por qué estoy escribiendo esto pero simplemente disfruto haciéndolo.

Yo no sé cómo hacer una de esas manualidades sorprendentes que se ven tan simples y sencillas y que enseñan en cartillas y programas de televisión. Yo soy una hueva de tiempo completo que se complace pensando que escribir es un arte y que lo hace bien. Se me ocurre que tal vez mis letras son como la escarcha que embellece y acentúa la calidad de otras obras que ya están hechas, obras como él.

Yo no sé mucho de fútbol y la verdad me interesa muy poco, sin embargo ahora sé que secretamente le hago barra a Millonarios,  solo porque me encanta verlo sonreír. Incluso sé que en algún momento iré a ese estadio, y gritaré y saltaré como loco y compartiré esa alegría que no entiendo y  que simplemente me gustaría compartir junto a él.

Yo no sé como es eso de ser detallista, no sé que regalar, ni cuando ni por qué ni para que, no sé cual es la canción correcta para dedicar ni se en que momento regalarle mis palabras de amor. Yo no sabía que podía llegar a provocar tanta ternura y no sabía que se sentía eso de convertirse en una bola de melosería, caricias y palabras cursis. Sin embargo a pesar de que no se como es ese juego del amor,  todo el tiempo estoy pensando que debo hacer algo que lo logre sorprender. Trabajo todo el tiempo en eso, ahora por ejemplo estoy escribiendo para regalarle un trocito de mi alma.

Yo no sé si deberíamos ser algo más, si este bien que emprendamos un camino juntos, si más adelante nos vamos a tropezar y nos caigamos y nos raspemos las manos y las rodillas como los niños chiquitos. Yo no sé si estemos hechos el uno para el otro y mucho menos si podamos lidiar con nuestros dilemas existenciales. Yo no sé si me pueda soportar en mis peores días y yo no sé si pueda ser muy tolerante cuando él la embarre. Yo no sé si se nos va a apagar la llama y nos vamos a aburrir, y tampoco sé si confiar o no. De lo único que tengo certeza es que haberlo conocido es una maravilla y que en este momento quiero que este aquí, que me agarre la mano y no me suelte.

Yo no sé si algún día vaya a saber todo lo que no sé, pero por ahora disfruto las cosas que si sé. Como saber que me llamo Camilo, que me amo a mi mismo y que soy muy afortunado por todas las cosas que pasan en mi vida, las buenas y las malas. Como saber que a veces el amor es el motor, el engrane que hace que toda la maquinaría se mueva, para crear, para soñar, para escribir, para ser. Como saber que encontré a una gran persona y que ahí estamos los dos, cargados de cariño y de pasión. Como saber que sus besos son tan adictivos para mi y lo mejor de todo, que son míos, que me encanta hacerlo reír y reírme con sus bobadas, y que me siento lleno cuando estamos juntos, incluso cuando no sabemos que hacer o cuando estamos en silencio porque las palabras se han agotado.

Como saber que estoy haciendo las cosas bien, que pongo todo mi empeño para dejar que todo fluya y que a pesar de todas las cosas que no sé, ahí voy, volando, junto a usted, mi shupedatón.

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