Un simple diario


Soy solo un diario, en el que tú escribes lo que vez y lo que sientes. Soy solo un diario frágil al que cada día se van cayendo algunas hojas. Soy un ser inerte, que solo aporta lo que hay dentro de sí para que solo tú te encargues de redactar una historia, sin poder esperar algo a cambio. Soy un diario que de vez en cuando tu abandonas, que no tiene derecho a reprochar, a pedir, a sentir, porque simplemente sus esfuerzos por expresarse se transforman en nudos verbales que tú no entiendes.

Cuando quieres escribir el diario está ahí, en el lugar de siempre, en cualquier momento y a cualquier hora, bajo cualquier circunstancia. Cuando terminas de escribir y te ocupas en tu propio mundo el diario sigue ahí, en el lugar donde lo dejaste.


Lo que tú no sabes es que el diario se está quedando sin páginas., sus hojas se destiñen y las letras poco a poco se van borrando. Al diario se le fueron las palabras, se partió en dos, pero puedes estar tranquilo porque difícilmente alguien más lo pueda tener. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volví a ver el amanecer

A la tristeza

Carta de reconciliación