Quisiera
Todo
el tiempo pasan cosas, para bien o para mal. Creemos que lo tenemos todo bajo
control pero no, la verdad es que la mayoría de las circunstancias no dependen
de nosotros. Son otros quienes sin querer queriendo manejan nuestras vidas. Por
eso, por pura frustración, a
continuación escribiré algunas de las cosas que si yo pudiera, iría a hacer en
este mismo instante. Es un ejercicio pa’ liberar esta ira y esta melancolía tan
cabrona que me está jodiendo el alma.
Primero,
quisiera ir a donde Santos y Uribe y porque no, todos los políticos corruptos.
Los sentaría en filita, en una banca, desnudos, atados de pies y manos y les
daría unas buenas nalgadas. Los torturaría de a poquitos y me reiría de una
forma malévola y despiadada. Lastimosamente, como soy tan buenagente no les haría mayor daño, porque tengo
claro que pese a todas las burradas que han cometido, siguen siendo personas.
Luego les daría una buena charla de cómo es eso de ser un humano y de lo que se
siente ser un colombiano, de los normalitos.
Quisiera
poder repetir el ejercicio anterior con muchas personas que se lo merecen. Como
una especie de Juez moral que tiene la capacidad de sanar corazones y mentes
sucias. Creo.
Quisiera
poder ir a la sala de juntas, donde estén mis jefes reunidos, y poder decirles:
Agradezco por todo lo que he vivido aquí, por todas las cosas que he
aprendido, las buenas y las malas, y por
enseñarme a ser más persona que ustedes; a valorar y a respetar el trabajo y
las capacidades, a incentivar y a ser un buen jefe en el futuro. Nunca podré
hacer algo que no me nace del alma y lastimosamente aquí me estoy consumiendo,
por esa razón renuncio. Adiós a sus
horarios, a sus presiones, a sus vestimentas, a sus protocolos, a sus salarios,
me voy pa’ mi mundo. Culminaría mi presentación con una pistola y una mordida
de labio, pa’ que aprendan.
Quisiera
poder cobrar mi sueldo y mi liquidación, encontrarme en un centro comercial con
mi familia y mis amigos, regalarles comida, ropa, lo que les de la gana y luego
irme, perderme un fin de semana solo con mi mamá y mi hermana pa’ alguna isla
lejos de aquí, a broncearnos las nalgas como
nos lo merecemos. Quisiera poder meterles a ellas dos la mano en el
corazón y hacerles una limpieza, para poder hacerlas radical y definitivamente
felices. Quisiera hacer lo mismo con todas las personas que adoro y que de
alguna forma necesitan un poco más de amor.
Luego
quisiera volver y ver a ese man que me trae loco, ahí, esperándome en el
aeropuerto. Quisiera poder tomarlo de la mano, abrazarlo y besarlo en cualquier
lugar sin sentir la mirada acusadora de la gente que no puede comprender que el
amor no tiene sexo. Luego iríamos a donde su familia y le diríamos juntos algo
como ‘si, somos pareja y yo quiero que ustedes sepan que quiero mucho a su hijo.
La única certeza que les puedo ofrecer es que conmigo va a estar bien, muy
bien’. Luego haríamos algún simbolismo así bien extravagante y nos iríamos por
ahí, a beber juntos, a comer, a jugar, a bailar y a tener mucho sexo.
Quisiera
meterme en algún concierto donde haya mucha gente, en medio del show entrar al
escenario, empujar al artista, quitarle el micrófono y cantar como loco.
Lanzarme sobre la gente, gritar, bailar y hacer el oso. O sea quiero hacer lo
que siempre suelo hacer pero delante de mucha, mucha gente. Quisiera poder
romper los relojes pa’ que nadie me joda, que nadie me controle el tiempo, que
nadie se atreva a decirme lo que puedo o debo hacer.
Quisiera
irme para un abismo y no sentir miedo. Me sentaría y miraría hacia abajo,
estaría solo un buen rato, respiraría, valoraría mi vida y me lanzaría. Caería
en el agua y sabría nadar muy bien, libre como un pez. Luego volvería a subir,
me volvería a lanzar pero esta vez
volaría, saboreando el aire con mi cuerpo entero y ojalá en bola, pa’ hacerlo más épico y peliculero.
Quisiera
poder reunir a todas las personas con las que me he involucrado
sentimentalmente, esas que han marcado mi vida y que han sido importantes para
mi. Esas que han aportado algo a la construcción de la gran persona que soy hoy
en día. Simplemente las miraría a los ojos, les diría lo que siento de la forma
más simple y sincera posible, y lo abrazaría, con o sin fuerza. Sería
simplemente una cuestión de liberar el peso del corazón que a veces se carga
con la mierda de los demás.
Quisiera
poder adelantarme hasta el día de mi grado. Daría el discurso más épico y
emotivo y lloraría de emoción. Abrazaría a mi familia, mis tíos y a mis amigos
que van a estar ahí presentes y les daría muchas gracias. Lloraría mucho, sería
muy feliz, gritaría y correría por el auditorio sacudiendo el diploma,
chocándole los cinco a los profes y pegándoles calvazos a mis compañeros. Luego
me iría con toda mi gente pa’ un parrandon bien olímpico y nos emborracharíamos
todos. Luego me iría con una maleta por ahí, a caminar sin miedo, a ver que hay
más allá de lo que conozco y hasta donde puedo llegar.
Quisiera
poder sumergirme en mis sueños, ver como mi alma se desprende de mi cuerpo y
subir, lenta y majestuosamente hasta ese lugar del que tanto hablan, el cielo.
Tocaría la mano de Dios y lloraría de tanta felicidad, de tanto amor, de tanto
agradecimiento. No habrían palabra entre el y yo, porque con solo sentir su
presencia mi vida tendría todas las respuestas que necesito. Iría a donde mi
papá y le agradecería por ser mi ángel y por protegerme. Le daría un pico en la
mejilla y lo abrazaría, le pediría disculpas por todas las cagadas que he hecho
y me reiría pensando que me parezco mucho a él. Luego regresaría y le contaría
a mi mamá y a mi hermana y juntos nos abrazaríamos a llorar como nenitas, de
tanto amor.
Quisiera
poder escribir un libro, tatuarme todo el brazo, abrirme un pearcing en la
tetilla, grafitear una pared con un mensaje de amor, hacerme un photoshoot, abrazar a la gente que me encuentre en la
calle, comerme un helado gigantesco, fumarme un cigarrillo, hablar con los
animales, correr, mirarme en los espejos y decir, jueputa, que mansote.
Quisiera poder correr, cantar, gritar, patear piedritas, dormir hasta tarde,
sudar, besar, gritar, casarme vestido de blanco, tener dos hijos y muchos
perros, ir a una iglesia, y finalmente poder darle un mensaje a todo el
universo, a ver si de una vez por todas bajamos la guardia y nos amamos entre
todos, como se supone que debe ser.
Lo
haría porque quiero, puedo y no me da miedo. Picos.

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